lunes, 30 de abril de 2018

Ricardo Gonzalez, magistrado en ejercicio

Ricardo Gonzalez, magistrado en ejercicio, ha tenido a bien detallar su voto particular declarando inocentes a los lobos de la Manada mediante más de trescientos folios de considerandos.

Entre las perlas que dichas consideraciones y fundamentos de derecho han dejado para la Historia está la conclusión de que los hechos no eran constitutivos de delito sino naturales en un " ambiente de jolgorio".

Todo mi respeto para Su Ilustrisima, aunque es inevitable colegir de ello que el magistrado, de haber estado presente en aquel reducto ciego, con una sola puerta, en las entrañas de un edificio de Pamplona, viendo como cinco hombretones sometían a todo tipo de sevicias a una desdichada jovencita borracha, no habría movido un dedo para impedirlo ni habría avisado a la policía.
Porqué habría de hacerlo, si no se estaba cometiendo ningún delito?

Como sería desacato imaginar la hipótesis de si habría, en su juventud, estado dispuesto o no a participar en dicho jolgorio, me abstendré de plantearla. Lejos de mí incurrir en desacato. Ahí lo dejo.

Al no haberse negado la muchacha en ningún momento de forma verbal- extraño no considerar que es difícil decir algo cuando te introducen cinco penes seguidos en la boca-ni haber manifestado dolor- difícil quejarse en esa situación- el magistrado llega a la peregrina conclusión de que esa sumisión convierte estos hechos en algo no punible.

Como no se hace uso ningún arma ni de amenazas verbales, el señor Ricardo González y los otros dos magistrados que lo acompañan coligen que no hay intimidación.
La situación en que la Manada ha puesto a su merced a la jovencita, sus masas musculares, su tamaño, y la situación de absoluta indefensión de la niña no les parece intimidante.

En fin, Ilustrisima, no le deseo, de veras, que ni usted ni nadie de su familia se encuentren en esa situación de jolgorio no intimidante aunque fuera para disfrutar como locos.

Por cierto, me vienen a la mente las famosas violaciones colectivas que se produjeron una nochevieja en una plaza alemana. Imagino que los magistrados alemanes estudiaría, como Ricardo Gonzalez,  cada caso a fondo para averiguar si hubo negativa verbal en cada uno de los hechos o si algunos podían inscribirse como connaturales al jolgorio propio de las fechas.

Cuando estaba en el internado, con quince años, corría entre las internas una frase de Confucio: " Si la violación es inevitable, relajate y goza".

Es una máxima difícil de poner en práctica, aunque contiene una gran sabiduría.

 Traducido a lo que realmente puede hacer una mujer que no tenga el temple y autocontrol supremo para poder relajarse y gozar frente a una violación inevitable, sería: si la violación es inevitable, no te resistas para no sufrir daños y procura salir bien librada.

Y aquí, señor Ricardo Gonzalez, voy a dirigirle una pregunta personal:
Cree usted de veras que en las circunstancias que usted describe en su voto la negativa de esta jovencita para no tener relaciones sexuales con esos lupinos caballeros que la habían encerrado en ese reducto habría servido de algo? 
Cree usted de veras que si hubiera gritado " No" los de la Manada habrían respondido: " Ah, qué lástima. Creíamos que te parecía un planazo. Anda, vámonos"?

En resumidas cuentas, Ilustrisima, y lo digo sin ánimo de ofender: no es usted Confucio precisamente. Y la idea que tiene de las relaciones sexuales libres y consentidas es tan particular como su voto

domingo, 22 de abril de 2018

GARCÍA MONTERO Y ETXEBARRÍA: LUNA OSCURA DE DOS ESCRITORES MEDIÁTICOS



 (Escribí este texto en su día y lo perdí. Lo edito fuera de la actualidad porque al releerlo me he dado cuenta de que la injusticia y el autismo emocional-valga la redundancia-de esta extraña pareja merece, como dice el I Ching, correr de un lado a otro del reino)


LUNA OSCURA DE DOS ESCRITORES MEDIÁTICOS

Pobres escritores mediáticos. Con independencia de que nos están dejando fatal, tanto en prosa como en verso, son dignos de compasión.  Ambos, la narradora y el poeta, Lucía Etchebarría y el conspicuo Luis García Montero, están presos en las redes metiendo unas patas siderales y dejando al lectorado  con la impresión de que los escritores somos de lo peor.

El asunto es grave, pues ambos lanzan piedras frívolamente sobre algo que no debe ser manipulado : el caso del pequeño Gabriel.

Desbarrando sobre esto y lo otro, ninguno de los dos comprende por qué se le dedica  tanta atención mediática.

 Montero no entiende que la misteriosa desaparición de un niño de ocho años de Almería es diferente al de los niños bombardeados en Siria.
No lo comprende. Y eso que se ha parado a pensar. A tenor de los resultados, sin mucho detenimiento ni atención, pero no hay duda de que se ha parado a pensar.

Y luego ha perpetrado un artículo hablando de esos y otros  extremos,  titulado desafortunadamente ” Todos somos Ana Julia Quejada”.

En él arremete contra nuestra sociedad en general, donde vive gente de tan baja catadura y tan vil que pedía la pena de muerte para Quejada cuando la Guardia Civil la ingresó en sus dependencias. Ni se le pasó por las mientes que a lo mejor estaban por allí vecinos del niño, parientes, padres y madres de sus amiguitos del cole, con el lógico “calentón” de primera hora ante un crimen tan espeluznante y cruel. Qué va. Como es pez frío, no concibe la ira y la frustración, la impotencia y el deseo de venganza connatural a un hecho tan desesperante en un primer momento.


 En el resto del artículo, el insigne poeta viene a decir, en resumidas cuentas, que la culpa del asesinato del pequeño Pescaíto es del capitalismo.  Para que cosas así no ocurran, según él hay que cambiar de sistema y de gobernantes.

Tal cual. Y se queda tan ancho. Ni un matiz, oiga. Si cambiamos de sistema y de gobernantes, se acabaron los psicópatas que andan por ahí desde Caín.

Se le ha quedado en el tintero añadir que en ese cambio lo mejor sería que él, García Montero, simpática avecilla, gobernara la Comunidad de Madrid como intentó para nuestro bien en el 2015.


Vayamos al primer punto:

Decía en un verso Don Pedro Salinas que “conocerse es el relámpago”.

Desde luego, para mí fue un relámpago conocer la imagen de ese  niño encantador, de ese niño cuyo rostro expresaba que era amigo nuestro, un “amigodetodoelmundo” de lo más simpático y risueño. 
Niño que, por otra parte, era nuestro compatriota. Y que no había muerto en el curso de un asunto bélico, donde la muerte no hace distingos,  donde si un niño muere es sólo porque estaba  por allí, no porque nadie tenga intención de matarlo a él en particular.

Por el contrario, Gabriel recibió una muerte planeada en exclusiva para él, pensada y realizada  por un diabólico ser que lo odiaba sin motivo. Que lo odiaba a él, un niñito de ocho años, bueno, inteligente, sensible, amoroso.

Ahí está la diferencia, ilustre poeta. ¿Comprendes ahora o todavía te parece igual una muerte que otra? 

¿Es igual, para tus deudos, que te caiga una bomba encima a que yo intrigue y te embauque porque te odio y te lleve a un lugar solitario elegido previamente y te haga entregar tu espíritu al Creador porque soy el doble de grande y el doble de fuerte que tú  y además sea adulta y tú un niño pequeño, y que luego te entierre y desentierre e insulte tu cadáver mientras lo transporto?

En fin, García Montero, has patinado un montón con tus pequeñas células grises. Tanto que me impresiona. Porque yo-y conmigo toda España-al pequeño Gabriel lo  quería personalmente. Lo quería personalmente hasta la Guardia Civil, que no son dulces corderitos o sensibles niñitas de seis años.

Pero tú no, poeta excelso. Tú no has querido a Gabriel como algo propio. Si lo hubieras querido personalmente, no habrías escrito esa sarta de sandeces interesadas para llevar el ascua terrible de ese asesinato a tu sardina politiquera.

Por mi parte, indagando un poco, descubrí que el pequeño Gabriel, a los ocho años, conocía el mar mucho mejor que yo y que tú, sublime poeta , en toda nuestra vida de intelectuales de pacotilla.

 Sabía lo que era un megaterio (vale, hasta ahí llegamos, por lo menos yo ) y como se denomina el orificio nasal del delfín: el  espiráculo ( del que todos acabamos  de tener primera noticia). Sabía cómo funciona  dicho espiráculo y como se  abre y se cierra a voluntad  cuando se sumerge. Y eso es sólo la punta del iceberg de sus saberes de sabio biólogo marino en ciernes.


Ahí te lo dejo, García Montero, para que pienses un poco más que ser poeta no es tu manera de estar solo: es una ilusión tuya. Tiene más alma de poeta ese comandante de la guardia Civil, la verdad.

Vayamos a la segunda eminencia: Lucía Etxeverría.

Lucía ha escrito un twit culpando al padre de Gabriel, y de paso a los hombres en general, por haber dejado al niño en manos de aquella señora que no le gustaba.

A su padre.

En fin, Lucía.

Ese twit, Lucía.

 Lucía ¿qué fumas? Déjalo. Verdaderamente, te hace daño. Déjate el feminismo si te lleva a esos lugares. De veras. Hace daño a tu alma.

No me caes mal. Eres alocada y haces lo que se te antoja, y eso me gusta. Pero ese twit  arremetiendo contra un hombre que no conoces de nada, un hombre que ha perdido a su hijito maravilloso de una forma trágica, Lucía. ¿Cómo se te ocurre ?¿ No sabes que a la gente que está en esa situación hay que dejarla en paz?¿No te das cuenta de que no es, no sé cómo decirlo, no es humano?

Ahí te lo dejo también, para que reflexiones, a ver si llegas a la conclusión de que ser feminista no es sacar la metralleta contra todo hombre que pase por delante de ti, y menos contra hombres heridos de tal modo.

            




sábado, 14 de abril de 2018

RITORNELLO : JUAN BENET.


Escribe desde hace mucho, es ingeniero, catalán (¿? ¡ Si nació en la Castellana ) y un poco vasco, alto y con el pelo gris. El año pasado ganó el premio Biblioteca Breve, y el libro “Una meditación” –aquel que escribió en un rollo todo seguido, con un mecanismo dificilísimo ( un sistema de poleas maravilloso de su invención, de color amarillo cadmio, que permaneció instalado en su estudio de Zarzalejo para los restos. El fin del rollo continuo de papel era el de no poder volver sobre lo escrito )- va a salir dentro de unos días.

París, capital del mal gusto

La cosa empezó así:

– Quiero hacerte una entrevista
– Muchas gracias; pero no. No hay nada interesante que decir.
– Que sí, hombre, que algo siempre hay.
– ¡Huy, lo que se van a aburrir los lectores con lo que yo diga…! Que no.
Pero luego alguien se puso en medio, influyó y al fin la entrevista quedó acordada para algunos días después.
El día que hablé con Juan Benet acababa de llegar de París. Un viaje rapidísimo, de ida y vuelta, de fin de semana, de ver y no ver la ciudad de la Luz que dicen. Estaba cansado, tenía sueño, las ojeras hacían juego con el pelo y encima debía estar aburridísimo de su viaje. Me contó que París era la capital del mal gusto por excelencia –junto con Roma- en la que había visto una película horrenda, ni siquiera había podido comprar libros –porque no hay nada interesante-, y lo único bueno divisado han sido los maxiabrigos de las jovencitas parisienses. Algo lastimoso.
Me temo que elegí mal día para hablar con él. Pero siempre se piensa que el primer “no” es pura retórica, que el cansancio de la excursión se pasa pronto, y que hablar de uno mismo siempre anima. Sobre todo a los jóvenes y a los artistas.
Llegar a algo
Desastroso. El conato de intento de empeño de entrevista fue más o menos el que sigue:
-“Nunca llegarás a nada” tu primer libro. ¿Has llegado a algo?
– A estar aquí, a tomar dos “whiskies” ( le habría horrorizado esta ortografía. Y la puntuación), a cosas por el estilo. Unas semanas me parece que sí y otras que no… La semana del premio, por ejemplo, me pareció que sí. Me llenó de satisfacción durante un mes…
Largo paréntesis intraducible, en el que se analiza lo que de engaño, de enrolle y de mentira tiene una entrevista. Se niega a entrar en el juego. Yo insisto en las preguntas de siempre, en las que humilde y humanamente interesan al lector.
El rollo
-¿Sigues escribiendo con el mecanismo del rollo continuo en la máquina de escribir?
– Jamás escribiré en rollo. Una y nada más. Era exclusivamente para esa novela. Ahora estoy escribiendo una historia, un relato titulado “Una tumba”. Irá ilustrado con fotografías y va a publicarlo Lumen. Está prácticamente terminado.
Insistimos, otra vez, en las preguntas de siempre, y él en que:
– El lector medio no existe. Existe el interesante o el tonto. El lector medio es una abstracción sacada por vosotros. Os lo han enseñado. ¿Sabéis lo que es, aritméticamente? La suma algebraica de los valores dividida por el número de sumandos.
Le ha salido el ingeniero. Cuerpo a tierra. La carrera que le ha dado el sentido de la valoración y de lo comparativo, según dice él. Por lo que hace túneles además de novelas, y sabe lo que nadie de cálculos y matemáticas.
El “patrón preestablecido”
-¿Por qué te molestan tanto las entrevistas?
– Porque obedecen a un patrón preestablecido. Es como un traje. Eso me molesta sobre todo. Yo preferiría algo más carnavalesco, algo más inesperado.
– El número de cuello de tus camisas. ¿Y al lector le interesaría?
– Casi seguro. Al lector le interesan más cosas de las que pensáis. Tenéis ideas fijas.
– Oye, ¿tu te tomas la literatura como un “hobby” de ingeniero?
– La única literatura importante que se ha hecho ha sido entre horas. Siempre como entretenimiento. Es muy raro que un escritor profesional me interese.
Manos libres
– Pero ¿tú que entiendes por un profesional?
– El que vive de eso. El que establece un compromiso entre su público y su obra, el que no tiene manos libres para hacer lo que quiere.
– ¿Nunca te dedicarías únicamente a escribir, aunque pudieses?
– Procuraré no vivir de esto. No he tenido tanto éxito como para tirar los trastos y vivir de la literatura.
– Con tanto celo por tu intimidad, tu libertad, etcétera, ¿por qué editas? ¿no sería mejor leer tus cuartillas a los amigos, fuera de lo que una salida pública exige?
– Porque siempre me ha parecido que se escribe para editar. El hecho de escribir de una forma libre, no pignorada por el público, no significa escribir cosas exquisitas para muy pocos.
– ¿Por qué entonces te molesta lo que de público tiene una entrevista?
– En principio yo no creí que esto del premio fuera así. Este hecho siempre te sorprende. Yo creo que el favor del público siempre gusta, a Kafka, a Beckett, pero no los epifenómenos que ello lleva aparejado. Los epifenómenos… como las entrevistas periodísticas.
A partir de aquí, la conversación se convirtió en algo más agrio. Y terminó la entrevista. Juan Benet, al que le encanta Londres y los viejos cafés decadentes, las frases listísimas, el rizar el rizo de la agudeza, el sobrentendido y el retruécano. Que además escribe como los ángeles, tiene talento literario como muy pocos profesionales de la pluma, odia las entrevistas, hace túneles, bebe “whiskey”, tiene sentido del humor y adora la música clásica. Un todo irónico, civilizadamente agresivo, un poco superior y bastante tierno ¿Qué juega a listo? Bueno… 

Juby Bustamante
Diario Madrid 28/1/1970

Las bastardillas, de aquí.


jueves, 8 de marzo de 2018

Ibn Arabí y las mujeres



" Cualquier lugar no feminizado es prescindible"

Ibn Arabí a

martes, 19 de diciembre de 2017

jueves, 14 de diciembre de 2017

Mi madre. In Memoriam.


Con diecisiete años se hizo esta fotografía para enviarla a mi padre. 


Mi madre nunca perdió su ángel de mujer-niña, ni su belleza. Su alegría y su armoniosa manera de estar en el mundo la protegieron de las tragedias que le tocó vivir, como la pérdida de dos hijos jóvenes. Tenía mucha fe pero no era beata. Era coqueta pero no vanidosa. Fue muy amada, pues quería a la gente y vivía con el corazón en la mano  como una lámpara encendida, luminosa, generosa de su luz. Era decidida y valiente. Resultaba muy fácil hacerla reír. Vivir con ella era una bendición y fui envidiada por ese privilegio en sus últimos años. Cuando enfermó, también fue para mí una bendición cuidarla. Murió sin haberse creado ningún enemigo y sin haberle negado nada ni a sus hijos ni a nadie  que se le acercara con alguna necesidad. Un día le pedí que financiara una vivienda para una familia de intocables de la India, en Anantapur. Ni siquiera lo pensó. 

Procedía de una familia antigua y señorial, pero jamás lo decía ni se creía internamente por encima de nadie, tal vez por eso la gente se desvivía por atenderla o ayudarla en lo que pudiera necesitar. La familia lo atribuía a su "buena suerte" pero yo creo que era la respuesta exacta a la emanación amorosa de su espíritu, que ella daba de su ser al mundo sin fallar nunca.  Hablaba con los mendigos de tú a tú, con amistad, y la gente que la sirvió la amaba con delirio. Algunas gentes de la familia la criticaban "por pagarles demasiado", como si eso fuera un error y no la muestra de su empatía con los que tenían menos. Y a veces la martirizaban un poco con ese tema, pero ella hacía lo de siempre: callar. No responder ni defenderse. Alta sabiduría¿ Quién tenía la razón y quién merece aprecio mayor? 

Otras personas creían que no era inteligente porque no era astuta ni tenía recovecos ni reservas mentales ni codicia o envidia, esos acicates del yo para promocionarse y conseguir cosas. Sin embargo, ella no necesitaba recurrir a la astucia para prevalecer y su nobleza le impedía manipular. Por otra parte, tenía un cerebro técnico de primera, como hija y nieta de ingenieros de caminos, y era  muy ingeniosa buscando soluciones prácticas. Además, a ella era a quien acudíamos,  a buscar su sabiduría profunda, en los grandes problemas que suceden a veces, no sólo sus hijos sino otros miembros de la familia. Y sus  consejos siempre atinaban en la diana con  notable puntería.

No le gustaba mandar ni era exigente en nada. No hacía acepción de personas.
Ni siquiera tenía esos "tics"de madre tan fastidiosos como "ponte la bufanda que te vas a enfriar" y demás latiguillos de ese género. Nunca decía impertinencias ni se recreaba criticando a nadie ni hacía caer con sus palabras o su actitud a nadie.  Vivía y dejaba vivir agradeciendo lo bueno que encontraba a su paso y soportando sin quejas lo malo de la vida.

Todo el mundo, cuando hablaba o habla de ella, siempre saca a colación su belleza, que al natural era esplendorosa. No era nada fotogénica. La cámara no marcaba las sombras sutiles de sus pómulos y ella no sabía posar ni relajarse ante el objetivo. Sin embargo,  hasta de octogenaria recibía piropos espontáneos, callejeros, de desconocidos. A ella le encantaban. Dos días antes de su muerte, estando dormida en el hospital, apareció una enfermera, la vio y exclamó: "Qué señora tan guapa." No tenía arrugas. En su último lecho era como una niña enternecedora.

Hace un par de años un primo muy querido nos envió un escrito que había encontrado entre las cosas que guardaba su madre. Era el guión de un programa de Radio Nacional realizado por una periodista que había visitado la Coruña y había conocido a mi madre a los diecisiete años. Se trataba de uno de esos programas literarios, poéticos, que había en aquellos tiempos, donde a la gente de pluma se le permitía hablar de lo que quisiera. Pues bien, todo el escrito era un panegírico de"la joven gallega de misteriosa belleza". 

Cuando el pintor Isaac Díaz Pardo, que era a la vez el gran ceramista del Castro y posteriormente de Sargadelos,  le hizo un retrato, quedó obsesionado por su rostro y lo fijó por todas partes: maternidades y jóvenes de todo tipo la reproducían en porcelana. Aún conservamos un juego de café con su carita interpretada por Isaac en todas las tacitas, en la cafetera, en la jarra de la leche...


Sin embargo, más bella que su belleza era su bondad alegre y tierna, esa bondad que la sustentaba y que era el eje central de su alma niña, sin intenciones ocultas ni laberintos, pura y centelleante,  como sus ojos,  que lanzaban destellos y donde asomaba a veces una hondura que traspasaba el corazón.

Constantemente recibo ecos de su paso por la tierra, un continuo de alabanzas y cariño verdadero que me consuela a la vez que me genera nostalgia y me enorgullece, aunque yo no tengo nada de lo que sentirme orgullosa, porque apenas me parezco a ella ni en lo externo ni en el carácter. Tal vez lo hago por el grandísimo privilegio de haber llegado a la vida como hija suya y haberla podido conocer, amar y ser amada por ella desde su juventud hasta su partida de este mundo.



                   En su juventud dorada, en La Coruña.





lunes, 23 de octubre de 2017

SOBRE LA INDEPENDENCIA Y LA DEPENDENCIA

Visto lo visto, en lugar de solicitar pacificamente por el artículo siete del código local la Independencia de Cataluña, los catalanes deberían exigir al Estado Español la promulgación de una ley especial de Dependencia para sus políticos, pues sufren graves alteraciones mentales y deberían ser recluidos no en Soto del Real sino en centros habilitados para ello, a fin de que pudieran recibir el tratamiento adecuado a sus dolencias.

A mi modo de ver son  inimputables.

Vamos a tomarlos de uno en uno: 

En primer lugar, el pobre Puigdemont, un hombre que carece de estudios universitarios en un mundo practicamente licenciado en su totalidad. Tal vez ese sea ese el origen de su megalomanía napoleónica, ya que muchos complejos de tienen su origen en su contrario. El esfuerzo de gigante que hace el alma humana para superar su sentimiento de inferioridad a veces desborda el equilibrio mental, como en el caso que nos ocupa, y se embala en una carrera imparable hacia las alturas, generando una psicopatología  que da lugar a delirios extremos de grandeza, poder y e incluso omnipotencia, aunque si se indaga en la personalidad del enfermo pronto se descubre una profunda inseguridad y sentimientos de vacío e inferioridad.

Si mañana le propusieramos a Puigdemont, por ejemplo, que presidiera un gobierno planetario ¿ cuál sería su respuesta? ¿ inclinaría humildemente su gloriosa testa y renunciaría a ella por considerar que esa jefatura le venía grande?¿ O aceptaría con su hinchadísima autoestima y una sonrisa condescendiente?

La psiquiatra de guardia recomienda en su caso un tratamiento con neurolépticos, que ayudan a rebajar la intensidad de la idea fija delirante, combinado con tratamiento psicológico intensivo y reclusión clínica.


Ahí lo dejo. 

( Continuará)

jueves, 31 de agosto de 2017

Derecho a decidir

Qué monada, estas orondas damas magrebies manifestando su deseo de pertenecer a la República Catalana y claramente satisfechas o bien del cuscus que se acaban de zampar o bien de saber que pueden votar en el Referéndum secesionista.

Lástima que un señor de Lerida de toda la vida que trasladaron el año pasado a una sucursal de Huesca no pueda hacerlo.

Ah, se siente. El Pruses no puede detenerse por pequeñeces. Si todo sigue adelante tendremos el placer de ver al bachiller Puigdemon abrazando a la vez la jefatura del Estado y la Presidencia de la futura Republica, como prevé el magnífico plan y , como también está anunciado en él , no solo presenciaremos ese gran gesto napoleonico y autocrático, tan digno de él,   sino algo aún más bello y conmovedor para los amantes de los regímenes totalitarios:   lo veremos  nombrando a dedo al Presidente del futuro Tribunal Supremo Catalán. Por si acaso.

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"- Y si fracasamos ?
-Nosotros?Fracasar?"

( de "Macbeth contado a los niños")

martes, 11 de abril de 2017

RECITAL DE POESÍA EN ALICANTE







EL JUEVES DÍA 20 DE ABRIL, EN EL INSTITUTO ALICANTINO DE CULTURA JUAN GIL-ALBERT, CON SEDE EN ESTA BELLA CASA ( Calle San Fernando, 44 )



RECITARE MIS POEMAS A LAS 7:30 DE LA TARDE EN UN CICLO TITULADO MUY HERNANDIANAMENTE.

lunes, 27 de febrero de 2017

‘El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, es generalmente un hombre poco hecho, un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. De entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña’ .


 Jordi Pujol.

viernes, 9 de diciembre de 2016

CLAUDIA MORENO VIDAL, MI JOVEN PROFESORA DE PIANO

Aquí Claudia
tocando una  obra propia , ELEVEN,
compuesta hace tres años, cuando tenía dieciocho.

Toca desde los dos y es un talentazo. Me doy envidia a mí misma por ser su alumna.

martes, 14 de junio de 2016

CONTRA EL PUOO.

No puoo soportarlo más, ese puoo.

No es que no quiera, es que de verdad no puoo

Mi prima S. me inició en el quizir, al que no había detectado de una manera consciente y que también es atacante hasta más allá del honor y el deber.

De modo que no puoo, de verdad, quizir, si pudiera lo soportaría, pero  juro que no puoo.


PUEDO. QUIERO DECIR. ¿SON TAN DIFÍCILES DE PRONUNCIAR?

























viernes, 3 de junio de 2016

Para María Jesús Paradela de Coles, un poema de Alvaro Cunqueiro

Un poema de nuestro amado Alvaro Cunqueiro para María Jesús, que miraba el mundo amorosamente, como es debido.



CANDO SE FINA UN HOME

Cando se fina un home, morre unha cidade
Vaise il, pro non soio.
Leva soños, verbas, desexos que foron bicos,
tristuras, amistades, grandes risadas. Todo isto
no fardelo que lle foi dado.
Pro tamén leva outros:
o aroma de aquel recuncho, aquela hora
de sol de inverno na praza, a fonte
sob os plátanos, o cheiro de mel da confitería, uns
bos días, señora Pepa!, i-ela sorrindo, gorda;
a discusión no Comité: ¡eu estou pola
mellora do gado mouro!Non sabía por que.
Il amaba unha certa paisaxe, unha certa
forma das estrelas, i-as herbas, i-o canto do galo,
unha certa voz nos homes, i-unha color nas vacas.
I-a cidade-o mundo-decía: Mijail estame vendo tamén.
E seguía, seguían as horas, as estaciós, os séculos.
O mundo, porque alguén o miraba, seguía indo.
Pro un día calisquer cen Mijail morren
i-o mundo acaba, perdido, soio, sin que ninguén o olle
amorosamente, como é debido

  
(firmado como el rumano Decio Arveanu y supuestamente traducido al gallego por A. Labrada.)


CUANDO UN HOMBRE SE ACABA


Cuando un hombre se acaba, muere una ciudad.
Se va, pero no sólo.
Lleva sueños, palabras, deseos que fueron besos,
tristezas, amistades, grandes carcajadas. Todo esto
en el hatillo que le fue dado.
Pero también lleva otros:
el aroma de aquel rincón, aquella hora
de sol de invierno en la plaza, la fuente
bajo los plátanos, el olor de la miel de la confitería, unos
¡buenos días, señora Pepa ! y ella sonriendo, gorda;
la discusión en el Comité:¡ yo estoy por la
mejora del ganado negro! No sabía por que.
El amaba un cierto paisaje, una cierta
forma de las estrellas, y las hierbas, y el canto del gallo,
una cierta voz en los hombres, un color en las vacas.
Y la ciudad-el mundo-decía: Mijail me está viendo también.
Y seguía, seguían las horas, las estaciones, los siglos.
El mundo, porque alguien lo miraba, seguía siendo.
Pero un día cualquiera cien Mijail mueren
y el mundo acaba, perdido, solo, sin que nadie lo mire
amorosamente, como es debido.




martes, 12 de abril de 2016

DON LUIS


 ESTÁIS TODOS INVITADOS
























jueves, 11 de febrero de 2016

UNA FRASE DEL DE AVON PARA LOS TIEMPOS



EL PODER ES UNA ESCALERA DE ARENA.


lunes, 25 de enero de 2016

LOS QUE VIVEN GRACIAS A LO QUE LOS DEMÁS NO SABEN

En una de las tertulias de El Nuevo Café de Levante que presidía Valle-Inclán, Pío Baroja dividió a los españoles, de un modo que se ha convertido en clásico, en los siguientes grupos:

"La verdad es que en España hay siete clases de españoles. Sí, como los siete pecados capitales:

Los que no saben

Los que no quieren saber

Los que odian el saber

Los que sufren por no saber

Los que aparentan que saben

Los que triunfan sin saber

Y los que viven gracias a lo que los demás no saben.

Estos últimos se llaman a sí mismos políticos y a veces hasta intelectuales."

martes, 10 de noviembre de 2015

El maravilloso caballo Cuco en la ducha

El caballo de María Jesús Paradela de Coles, caballo que habla según me consta, hoy se da una ducha y dulcemente bebe en su campito. El video más refrescante y tranquilizador que verse pueda en estos agitados tiempos. Gracias, María Jesús. 

domingo, 11 de octubre de 2015

CHRIS STEWARD


La otra noche conocí al escritor inglés Chris Stewart. Andaba haciendo un extraño bolo con un luthier belga llamado Daniel Bernaert, que construye guitarras españolas. Ambos fueron trotamundos irredentos hasta que fueron a parar a La Alpujarra, donde se instalaron, uno hace veinticinco años y el otro quince. Como llegué un poco tarde, no me enteré de que la cosa iba de la presentación del último libro de Stewart, que es el anti-Umbral y no" había ido allí a hablar de su libro" sino a animar el cotarro, cosa que ciertamente logró. Con gran soltura, le dió el protagonismo a Daniel, hombre dulce y  de una humildad franciscana, y lo hizo con un savoir faire que en mi opinión nace de otra humildad franciscana, la de Stewart, tal vez más grande aún por estar vestida de humor.

Conociendo como conozco a la fauna literaria, desde los grandes tiburones a los renacuajos de charca, me sorprendió, a toro pasado, su falta , por decirlo así, de torre-eburnismo y arrogancia, y también su sinceridad.

Dice El Corán que la sinceridad es un valor tal que convierte en oro todo cuanto toca, así que gracias a estos dos pájaros alpujarreños disfrutamos de una noche dorada, que terminó en petit comité a las cuatro de la mañana chez Ana, la lianta número uno de cualquier evento musical (aunque en este caso haya sido literario/musical) que suceda por aquí.

Como me gustaron ambos, ayer me hice con el primer libro de Stewart, "Entre limones"( y me tienta  comprarle una guitarra a Daniel, aunque sólo sea para mirarla)

En las pocas páginas que me faltan para ponerle fin no creo que guarde una bomba que me disuada de comprar sus obras completa.

Lo cierto es que no me puede gustar más.

Su escritura es sumamente amena: primera virtud capital. Y bella: segunda virtud. Y nada enfática: tercera virtud. Y a veces muy cómica: cuarta. Interesante:quinta. Y optimista. Y vital. Y ¿ por qué no decirlo?llena de la sabiduría del  que se conoce a sí mismo y no se atormenta con estupideces ni tortura a sus personajes con el pasteleo existencial al que la literatura de las últimas décadas es tan aficionada.

Vida en estado puro.

Gracias, Chris Stewart. No sólo por aguantar con paciencia mis ganas de hablar de literatura, sino por haberte tomado el trabajo de escribir algo que para los demás es pan, y naranjas, y vino y flores. Algo que nos alegra, nos divierte, nos encanta con un encantamiento benéfico y además nos alimenta.








miércoles, 7 de octubre de 2015

DOS POEMAS CON CIPRESES DE "LOS ARCHIVOS GRIEGOS"


A UN CIPRÉS DE LA ACRÓPOLIS

Verás, ciprés, hermano
de los lirios
me recuerdas a un hombre
que amé y murió
y que era como tú alto y oscuro.
Delgado como música de cuerda
también su alma era ática
ascendía en la noche
por la secreta escala
de sí mismo
buscándose
buscando el alto cielo
como tú.

TO SPITIS TIS LOGOTEJNÍAS


Hace ya mucho tiempo naufragaron los hombres
los hermanos de sangre dividieron sus viñas
y el agua del idioma ardió como una estrella
cuando la torre aquella se enfrentó contra el Dios.
Y entonces, desde entonces
como ángeles, como campanas
navegaron bajeles
contra Babel
con espadas calientes conquistaron palabras
llevando vida de una parte a otra
trasladando los sueños de los hombres.

Así somos nosotros, guerreros, marineros
escritores, traductores, poetas
como ángeles, como campanas
junto a la piel del cielo.

Igual que una paloma que ha volado a una higuera
una luna de mármol nos vigila.

Aquí está nuestra casa que roza las estrellas
como un barco en la noche
un velero de piedra hermano de los pinos patriarcas
y hay un rumor de hipálages y símiles
que se abren como pétalos, que se alzan
como cipreses
que galopan
como caballos entre los cipreses
y un resplandor de extrañas metáforas y cantos
que brilla en los pasillos.

Como flechas de un arquero sagrado
atraviesan vencejos los altos corredores
diciendo: ¡ Buena suerte!¡ Encontrad la palabra!
También, como nosotros
anidan en la luz.







viernes, 24 de julio de 2015

Juan Benet y el trasvase Tajo-Guadiana

sábado, 13 de junio de 2015

Una animación del maravilloso tapiz de Bayeux, encargado por Matilde de Flandes para conmemorar la victoria de Guillermo el Conquistador sobre Harold Godwinson, el último rey sajón. El tapiz mide setenta metros de largo, y gracias a esta animación-que adquiere vivacidad tras las primeras escenas-podemos contemplar entera toda la historia ( con Eduardo el Confesor incluido) desde el punto de vista del vencedor.

El poema de Cunqueiro que transcribo a continuación se basa en un hecho histórico: el reconocimento del cadáver de Harold Godwinson por Edith Swanehals, esposa, por "matrimonio danés", del rey polígamo, entre miles de cuerpos desnudos y mutilados






RECONOCIMIENTO DE HAROLD GODWINSON


Una noche de ceniza caía sobre la tierra,
las linternas andaban solas por entre los muertos
y en las heridas del más herido de todos
Edith Swanehals ponía la luz violeta de sus ojos
por si aquel era Harold hijo de Godwin
que ella amara tanto.

Y aquella misma era la boca por la que salía un hilo de sangre
posada en la boca de tierra de una topera.


Venía de lejos el canto del mar. Edith se sentó
al lado del muerto
y con un hilo blanco que sacó de sus soñares
comenzó a tejer un pañuelo
para tapar los ojos del Rey.


Se escuchaba el mar y las hojas secas del bosque
arremolinándose en los caminos, entre los oteros.


La última caricia de Edith fue aquel callado tejer
cerca del muerto, y cuando salió la luna
mezcló hilos azules de la luz de la viajera con los suyos
-las agujas iban y venían en silencio
las manos moviéndose como quien acuna a un niño-
asegurándose de que aquel muerto era Harlod.
El mirar violeta de Edith se adentraba más y más
en los oscuras heridas
reconociendo la sangre del amante, y la muerte.

Y sucedió que Edith ya estaba ciega
cuando le preguntaron quién
entre aquellas sesenta docenas de muertos
era Harold
-Este, dijo señalando  a tientas,
que hacía cantar los ruiseñores en las noches de verano
cuando me besaba y me decía
-Swanehals, Cuello de Cisne, envejeceremos juntos
pero tú más lentamente.

martes, 2 de junio de 2015

AGUSTÍN TENA. DIARIO EL PAÍS.

'IN MEMORIAM'

Agustín Tena, el agitador que prendió la mecha de la movida

Fue agente cultural al frente del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid

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En aquellos años movidos en que los bares resplandecían al tiempo que se prolongaba la noche hasta que se confundía con el día, quien siempre permanecía impasible, risueño, quizá con la misma copa en la mano, era Agustín Tena. Había nacido en Madrid en 1957. Murió el pasado 17 de mayo, también en Madrid. Era escritor, traductor, agitador cultural. Persona.
Era un muchacho elegante, del porte de Juan Benet; como este gurú de la amistad y de la literatura, tenía pelo blanco (prematuramente blanco) y flequillo, fumaba con la prestancia de la filósofa María Zambrano en el retrato de Raúl Cancio y tenía la buena costumbre de escuchar y sonreír. A pesar de que tenía todo el equipaje que convierte a las personas en insoportablemente pedantes, él se quedó en la frontera gracias, quizá, a la inteligencia sentimental que lo dotó para estar más pendiente de los otros que de su propia carrera.
Aun así hizo Agustín Tena muchas cosas; prendió, por ejemplo, la mecha de la llamada movida madrileña encendiendo la revistaDezine, cuando aún Pedro Almodóvar y los santos laicos de ese movimiento difuso y tan divertido eran la nebulosa que se asociaba a la noche de ilusión que empezaba a vivir España después del espanto de Atocha y bajo la vigilancia perversa de los matones de la extrema derecha y del Ejército que dio el golpe del 81.
Por decirlo así, Madrid era aún uno de día y otro de noche, y en esas noches en el que al Cock iban juntos, y a veces revueltos, gente como Sabina, Alaska, el citado Almodóvar, el que iba a ser Felipe VI y Juan Benet, reinaba con su cetro de paciencia Agustín Tena. Era el tiempo en que la televisión (del Estado) decidió ser moderna y no tan cutre, y los acogió a él y a Paloma Chamorro…
En Tiempos modernos, de la segunda cadena que ahora se llama La Dos, tuvo Agustín a gente como Lawrence Durrell, Bob Wilson, Anthony Burgess, Julian Barnes, Salman Rushdie, Gore Vidal… Fue guionista (Crónica amarga, para Canal Nou), hizo el guion La guerra de La Florida, resultado de una investigación que hizo en Harvard sobre la conquista española... Dirigió Malas artes para Canal Sur, e hizo otros tantos programas en televisiones nacionales y locales, para desembocar en el proyecto más arriesgado de su vida: ser agente cultural. Lo fue, al frente del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid, desde 1992 a 1995.
En ese periodo de agitador y gerente dotó a Madrid de un elenco que se parecía a sus preferencias. Peter Brook, Robert Wilson, Martha Graham, Pablo Milanés, Pierre Boulez. Hizo guiones, comisarió exposiciones, dirigió fundaciones, escribió novelas, tradujo, fue autor del libro del aniversario de ¡Bienvenido, mister Marshall!... Colaboró mucho en prensa; su último trabajo fue para La Vanguardia, y versó sobre doña Concha Piquer.
Esa recopilación de su currículo lo retrata como el hombre de día que fue, laborioso y diligente, aunque como su semejante Juan Benet padecía en la noche de ese aire de indolencia que tienen los guapos que son altos y llegan a los sitios como si vinieran del paraíso deldolce far niente. Como su padre, Juan Ignacio Tena, el diplomático que salvó a Onetti del martirio uruguayo en los peores momentos del Cono Sur, y como sus hermanos (numerosos: Javier, María, Pilar, Patricia, Alfonso, Santiago), unía a su capacidad para conversar el hábito de entender a los otros, para hacerles la vida agradable.
En aquellos años movidos de Madrid su presencia era, en medio de la vorágine, un remanso de paz. Él ahora la ha hallado absolutamente, pero a los que nos la dio sentimos su pérdida con el dolor de no haberlo sabido querer y despedir como él se mereció sin duda.

AGUSTÍN TENA En EL PAÍS