jueves, 17 de febrero de 2011

Plenilunio en Paros

En la noche, toda noche, Dafnis Andreou, my dear sister,  cantaba para mí Asteri mou feggari mou. Así que le escribí este poema para "Los Archivos Griegos":

Tu corazón oscuro, suave, de terciopelo
cae gota a gota como cae el agua
el agua clara.

En plena noche
como un golpe de luna
suena tu canto

qué escritura de sueños
trae a mi pecho.

GRECIA EN EL CORAZON: MELINA MERCOURI CANTA ASTERI MOU FEGGARI MOU

 Cuando pienso en Grecia, a veces, como la esposa al esposo del Cantar de los Cantares, le digo en mi mente: "Con qué razón eres amada!"

"Asteri mou feggari mou" una de mis canciones favoritaas,   aparece en el tercer video. En el segundo canta con Anthony Perkins al piano una canción que termina de forma terrible, diciendo:

"Yo te he dado miel y leche
Y tú me has devuelto veneno
Aguila del frío norte
Halcón de mi soledad"

Miel y leche, como en el Cantar de los Cantares:
 "Debajo de tu lengua hay leche y miel"

He aquí la traducción de "Asteri mou feggari mou":

Estrella mía, luna mía, mi rama de primavera, yo vendré a tu lado de nuevo
 Vendré a tu lado al amanecer para robarte un beso
Y tú me prenderás otra vez.

Mi amor, mi amor, la noche nos llevará,
Las estrellas, el cielo, la luna fría.

Si tú me amas yo viviré en la canción
Si yo te amo, tú vivirás con los pájaros

( Si tú me amas, nosotros nos convertiremos en canción
Si yo te amo, nosotros nos convertiremos en pájaros)

martes, 15 de febrero de 2011

VICENTE AMIGO. VICENCIAS. LA Obra Completa de un Genio

Desde hace días no hago más que escuchar los seis discos de este album y de ver el DVD del concierto que Vicente Amigo dio en Córdoba en el 2009.

IMPRESIONANTE

El DVD comienza con la taranta del video de youtube "Callejón de la luna". Arte hasta decir basta. Parece que,  como Allah, no tiene mano izquierda: sobre su guitarra sus dos manos son diestras. Belleza a raudales. Las  falsetas tan originales, las escalas imposibles, todo el sonido agil,  limpio y tan  bello y lleno de emoción: la maravilla. Dejo aquí una copla que le he escrito quedándome corta. Qué menos. Ole y ole.

En el sol de tu guitarra
parece que tiemble el oro
y ría el cristal del agua

jueves, 10 de febrero de 2011

UNA COPLA DE SEBASTIAN MONDEJAR





Yo busco mi soledad

porque es lo único en el mundo

que me dice la verdad 



( Del libro "Coplas de arena" 2002 )

UN POEMA DE "LA TIERRA TRANSPARENTE"PARA MI QUERIDO MOUSTAKI

                                               
 (  Traducción Isami Nakasone)


              OCEANIDES

                                          A Moustaki, cette vague verte

Des forêts salées
surgissent des cerfs
 qui sont des dauphins
bondissant dans leur beauté
comme des arcs célestes.

Ils semblent faits de feuilles d´olivier
après une pluie de lumière de lune.

Comme des puolains
comme des cloches
ils sautent
brillent 
éclaboussent
des rêves.

                                  OCEANIDOS

                                                A Moustaki, esta ola verde


                   De los bosques salados
                    llegan ciervos 
                   que son delfines
                   brincando en su belleza
                   como arcos celestes.

                  Parecen hechos de hojas de olivo
                  tras una lluvia de luz de luna.

                  Como potros
                  como campanas
                  saltan
                  brillan
                  salpican
                  sueños.




miércoles, 9 de febrero de 2011

IERO, IERO CERAMIKON ( Continuación)

El Museo del Ceramikon es una necrópolis que bordea las ruinas del antiguo barrio de los ceramistas. A la entrada se encuentra un pequeño edificio lleno de maravillas funerarias y restos domésticos de alfarería. 
Guardan incluso los "ostrakón", esos trozos de tejas de terracota  imperfectas y rechazadas que los ceramistas lanzaban al pie de la colina y que los griegos utilizaban para votar y condenar al ostracismo a sus conciudadanos cuando éstos resultaban incómodos.


La ley del ostracispo surgió para combatir la tiranía, aunque más tarde llegó a degenerar de tal forma que incluso condenaron al exilio a Arístides el Justo. 

Plutarco cuenta el diálogo que se produjo el día de la votación entre éste y un campesino analfabeto, que le pidió que escribiera por él  un nombre en la tablilla.

-¿Qué nombre quieres que ponga?
-Arístides
-¿Por qué?¿Qué daño te ha hecho ese tal Arístides?
- Ninguno. Ni siquiera lo conozco, pero estoy harto de oir por todas partes que le llaman el Justo.


Con el poeta Pedro Mateo haciendo de Virgilio, sin desmerecer para nada del dulce poeta latino,  el poeta Jesús Aguado y yo recorrimos fascinados bajo un sol incandescente aquella extensión salpicada de arruinadas piedras. 

Gracias a Pedro el Ceramikón cobro vida de un modo inusitado y se lleno de" hermosura y luz no usada"  la soledad, que por fortuna nos rodeaba, y el silencio, sólo roto por algún silbido lejano cuando invadíamos vedados arqueológicos . 


Así, nos fue dado ver las torres invisibles que guardaban la puerta de la ciudad, sus muros dobles, ingeniosamente organizados, los lugares donde se lavaban, o donde dejaban a los caballos, los túmulos funerarios y  ,en suma,   la  vida y la muerte de la Atenas más  arcaica. 

Vimos no sólo lo invisible, sino lo oculto, ese   correr de aguas subterráneas bajo el antiguo camino a Eleusis cuyas bocas fuimos buscando luego, por la ciudad moderna. 


Dibujada por Pedro, una procesión gigantesca descendió de la Akrópolis  hacia la misteriosa Eleusis con laureles y carruajes, y tronos y tirsos y  guirnaldas de flores.  Y entonces  Pedro pintó la noche  y  vimos pernoctar a aquellos griegos de la antigüedad, con hogueras y  antorchas y caballos dormidos.


"¡ Ieró, ieró Ceramikón! "- recitaba como una coda de cuando en cuando -"¡ Sagrado, sagrado Ceramikón.." ( lamento no recordar los fastuosos versos que venían a continuación )


Después, sobre la hierba, saludamos a las memoriosas tortugas -cuyo caparazón se llama "ostraka"también, muy apropiadamente, por cierto- y a continuación, sentados bajo un olivo, vivimos un momento ieró, ieró escuchando en silencio poemas de"En el Silencio", un  libro hermoso, de emocionante poesía elegíaca, escrito por  Pedro y traducido al griego por  de Tasos Denegris.


"No más palabras que las lágrimas"

Aún conmovidos, entramos en el museo propiamente dicho. Una conserje que ya nos había mirado al entrar nos saludó muy risueña y nos abordó diciendo: "Ustedes son los poetas. Ayer estuve en su recital". 

Teniendo en cuenta que en Atenas viven casi cuatro millones de personas, la coincidencia fue tan  sorprendente al menos como la del cuaderno de la hora del desayuno.

A continuación-y gracias a  la "Oda a los perros de Atenas", un poema que tiene fortuna quizás por estar dedicado a Vicente Ferrer-aquella mujer,  amabilísima, nos fue mostrando todos los perros que aparecen en esculturas y vasijas en el museo. Hasta el más diminuto.


Pero las noticias frescas sobre los perros de Atenas las dejo para otro día

martes, 8 de febrero de 2011

UN POEMA DE "LOS ARCHIVOS GRIEGOS"

ANGUELOMORFOS


Con un corazón puro
 más viejo que mi señor Apolo
 son siervos  distinguidos
ocultos en la luz
son distinguidos
cantan día y noche
sin decaer
porque es mucho su amor
son distinguidos
cantan día y noche
con un corazón puro
más viejo que mi señor Apolo
y más hermoso 

UN POEMA ARABE-ISABELINO ( de " La Tierra Transparente" )

                                      


Dices que mi pasión de amor no vale nada , ni perla pura ni diamante , nada.


 Dices que de ser mi pasión  perfecta y sincera y de ser yo un amante auténtico y veraz  ella misma, como madre solícita , habría sido  la maestra y tutora que me instruyera en las dobles argucias del amor.


 En lugar de impulsarme locamente a infringir las leyes convencionales me habría amamantado con astucias y alimentado con artimañas para que así pudiera conseguir mi deseo .


 Eso dices . Y yo te daría la razón como aquel que regala un pájaro que habla. Llevaría la razón enjaulada a tu puerta como si fuera la abubilla de Salomón:

Por no negarte nada , te la daría.

 Pero ese mismo amor que según tu criterio no posee sutileza para lograr su objeto y por tanto no tiene esencia ni existencia es tan verdad que con sus razones me ha hecho perder la razón.

 Y pues , si no la tengo ¿cómo podría dártela?.

 ¿Y vas también a acusarme por eso ?

INTERMEDIO HERNANDIANO ( Sin los dos versos que no me gustan )

SILBO DE LA LLAGA PERFECTA





 Abreme, amor, la puerta
de la llaga perfecta.
  

Abre, amor mío, abre
la puerta de mi sangre.

Abre, para que salgan
todas las malas ansias.

Abre, para que huyan
las intenciones turbias.

Abre, para que sean
fuentes puras mi venas,
 

Abre, que viene el aire
de tus palabras...¡Abre!

Abre, amor, que ya entra...
¡Ay!
Que no salga... ¡Cierra!

domingo, 6 de febrero de 2011

UN POEMA DE JESUS AGUADO

 LOS BUFALOS

 


Saber lo que es la vida no es distinto
que contemplar a un búfalo zambullirse en el agua.
Esa tensa fruición con que husmean en el aire
cuando se sienten cerca del río se parece
a la furia grosera de los dioses cuando crean un cuerpo,
otro mundo finito al que entregarse.
(Los dioses sueñan con búfalos, con tener sus fronteras
de piel firme y lustrosa, sus ojos delatores de una muerte
serena, su pasión por la lluvia y los lagos. Ellos quieren saber
lo que es el tiempo que se acaba desde uno de sus seres
perfectos).
He mirado
muchas tardes la larga procesión de búfalos
dirigirse a mis ojos para bañarse en ellos:
les llamaban mis lágrimas, lo más vivo de mí.





El CERAMIKON ( Primera parte )

 ( dedicado al Anónimo de la entrada anterior)

Si hay algo encantador que se puede hacer en Atenas es desayunar con Jesús Aguado, maravilloso poeta y prosista, autor del libro que me ha salvado de la pereza intelectual esta navidad,  "La ASTUCIA DEL VACIO", un fabuloso diario de sus vidas en Benarés. Y  digo vidas porque los sucesivos avatares, el despliegue de anecdotas y de ideas nada vacías, lo lleno, lo ameno, lo jugoso de este libro coronado por el amor es plural pese a ser singularísimo.


 En tanto desayunábamos mirando al Partenón y protegiendo nuestras tostadas de palomas como halcones, Jesús y yo nos contábamos dulcemente nuestras respectivas hazañas metafísicas. Por motivos que no vienen al caso, comenzamos a hablar de San Jorge y su dragón. En ese mismo momento, apareció un poeta- que el día anterior había cometido una pequeña falta de cortesía conmigo- con un regalo para desagraviarme: era un cuaderno de portada bizantina donde aparecía San Jorge, el dragón, y una mujer que lo llevaba atado por el hocico. 


Así empezó la cosa. 



"La casualidad es quizás el pseudónimo de Dios, cuando no quiere firmar"