jueves, 22 de septiembre de 2011

UN POEMA DE ARISTOS ZAVOLAKIS

( Gracias a  que M.A. lo ha recordado, he apremiado a sus traductores y he conseguido este poema. )



                         EL POETA SILENCIO




  El poeta silencio vino hasta mí y me habló del combate
con un escudo arrebatado al tiempo
en la batalla entre amor y oscuridad.

El poeta silencio se apiadó de mí, que estaba
enamorado del amor mismo, manchado por ásperos fuegos
teñido con el color de la locura
y saturado de desprecio.

Su mirada era una puerta abierta en lo profundo de la verdad
su sombra una dorada luz que brilla en el oscuro verso.

-No eres-dijo-otra cosa que yo.

Cayó desprevenida y única
mi capa blanca 
y apareció mi alma y mi corazón desnudos y
dijo el poeta silencio
silencio




( Trad. Ismail Bábel y Miora Casaus )

lunes, 12 de septiembre de 2011

LECTURAS MARAVILLOSAS:LOS DESTERRADOS DE POKER FLAT

Los relatos de Francis Bret Harte son tan buenos que  un amigo y yo, hace algún tiempo, estuvimos buscando durante horas"Los desterrados de Poker Flat"entre la obra de Steinbeck. Es probable que el título se nos cruzara con "Tortilla Flat", pero el caso es que se lo atribuímos sin la menor duda.

En cierta ocasión, el autor de "Los desterrados de Poker Flat"escribió a cuatro manos con Mark Twain, con quien, a mi entender ( y a sus entenderes propios) está unido por un parentesco literario de  primer grado.
Tanto Bret Harte como Mark Twain son propietarios de una ironía brillante y ligera que utilizan sin maldad, con optimismo, y también de un espíritu de juego que favorece enormemente su lectura.
En el 2001 Espasa reeditó sus "Cuentos del oeste", donde aparecen no sólo" Los desterrados de Poker Flat" sino relatos tan magníficos como "La Ilíada de Sandy Bar".

martes, 6 de septiembre de 2011

PRESTILEGIO TORRERO

"Este año-decía la Codorniz, seguro que refiriéndose a la Coruña-el verano cayó en jueves". De modo que el viernes decidí emigrar y he llegado al post-verano de la Torre, chez mi querido hermano, a pasar unos días justo en la casa que le tapa el mar a la bloguera Carmen. Y cual no sería mi sorpresa ( me encanta esta frase tan postinera) cuando al llegar, en lugar de escuchar piar a los gorriones y ver asomarse al verderón en el laurel, escuché junto a la casa de los Wilis un jaleo de semigraznidos descomunal. Qué es esto.


Me acerqué a la palmera dispuesta a averiguarlo y vi un enorme nido muy bien hecho, la verdad, y no como el chabolo que hizo este invierno el pombo en la plaza de Azcárraga, que no habría obtenido licencia de habitabilidad ni en Calcuta.


Y hablando de la India:  lo que asomaba por una de las cinco perfectamente redondas ventanas del tremendo nido palaciego  era un ave que sólo he visto allí campar por sus respetos ( otra frasecita de marras, la primera para su sed, la segunda para su placer) Nada menos que un lorito verde. Acto seguido,  vi a su madre posada en una hoja. Y desde entonces no he hecho otra cosa que ver loros y loros por todas partes.


Al principio, antes de descubrir que han copado la Torre, me pareció un asunto encantador. pero resulta que son una plaga que ha expulsado a los gorriones ( sólo he visto dos y muy delgados) y a las ardillas. Ayer apareció una, desesperada, en el jardín de la casa donde almorcé. Flaquísima y olvidando su pánico a los seres humanos y a los perros, se dirigió como una loca a un pino doncel que había al fondo. Subió y bajó con las mismas: no quedaba ni un piñón.


Desde un punto de vista no ya ecológico sino simbólico la invasión de los loros es un horror. Y también desde un punto de oído musical..