miércoles, 24 de diciembre de 2014

El primero para su sed

El segundo para su placer





Y por último, mi magdalena de Proust. 
Todas las Navidades la saboreo con mi hermana mojándola en champan en memoria de la Madre María del Coro, de tautológico nombre. Una vasca  tan entonada y  sufrida  con los gallos de algunas y los mugidos de otras que se ganó los cielos a golpe de metrónomo. Nos enseñaba el método Wolff, del que nunca más se supo, y al final siempre lograba que todo sonara bien a trescientas
 cincuenta mil  voces más solistas.
No he encontrado ninguna versión cantada decentemente, y no traduzco la letra porque seguro que la conoceis. Ça va sans dire.


"QUE DE ESTA ASAMBLEA SEA EXCLUIDA TODA VOLATIL DE VUELO TIRANO. SALVO EL ÁGUILA, REINA DEL PLUMAJE" William Shakespeare

Y PARA LOS DEMÁS, TIRIOS Y TROYANOS, PEPEROS Y PODEMISTAS, DANTES Y PETRARCAS, GORDOS Y FLACOS, JUANES Y PEDROS, HERMOSOS Y FEOS, CRISTIANOS Y MUSULMANES, ABSTEMIOS Y HARTOS DE VINO, CASTAS Y SUSANAS, TELEFONISTAS Y FERROVIARIOS, MEDICOS SIN FRONTERAS Y VICENTES FERRERES, BLOGUEROS TODOS Y TWITEROS, FACEBOOKEROS Y WASAPISTAS: MUY FELIZ NAVIDAD Y COMO DECÍAN LOS GRIEGOS¡ QUE NO HAYA SOMBRA DE DOLOR!





jueves, 18 de diciembre de 2014

DE LA EXTENSA VANIDAD DE LOS POETAS




                       Hace bastantes años Magda Bonet y un compañero suyo me telefonearon en Barcelona con el fin de entrevistarme para la revista Ajoblanco. Yo me alojaba en el Hotel Colón y estaba tomando café con un conocido poeta  cuando aparecieron ellos, que entonces eran dos cándidos palomos. El conocido poeta me preguntó:
                       -¿Te importa que me tome otro café?
                       -No, no, por supuesto-le respondí.

                   Y se quedó. Entre tanto, Magda y su compañero empezaron a hacerme tímidas preguntas calentando motores. Entonces, el conocido poeta, como quien no quiere la cosa,   comenzó a entreverar sus opiniones con mis respuestas. Subrepticiamente, como si yo no estuviera allí oyendo y viendo sus maniobras,  fue realizando avances a medida que transcurría la conversación. Al poco rato, era tan patente su hambre de protagonismo que decidí darle cuerda para ver hasta dónde llegaba.
                             Y fue maravilloso presenciar aquella jugada trilera, ya que, sin el menor rubor, el conocido poeta llegó hasta el final. Y por “final” quiero decir que la entrevista para Ajoblanco se la hicieron a él.

                              En esos días, estaba releyendo unos espléndidos relatos de Bernardo Atxaga, que ya me gustaron en su momento. En el arranque de uno de ellos leí que cuando una serpiente mira fijamente a un pájaro éste se queda ciego por completo. Sin embargo, el pájaro no sabe que se ha quedado ciego y cree que se ha hecho de noche, y que en el cielo hay una estrella que brilla como ninguna. Y lo que él, deslumbrado, piensa que es una estrella en realidad es la boca de la serpiente.


                               Con el cuento de Atxaga en la mano, di en pensar que fue así como sucedió. El conocido poeta se merendó a aquellos dos pajarillos endiosándose como una estrella, cuando en realidad las auténticas estrellas no actúan suplantando a otros, sino dando verdadera luz.




viernes, 12 de diciembre de 2014

PLATERO FOREVER



 PLATERO, BENET Y EL NOBLE BRUTO PUEBLO ESPAÑOL

Cuando le dieron el Premio a Juan Ramón Jimenez,  la noticia, como dice el I Ching "corrió de un lado a otro del reino".  Juan, que andaba correteando por ahí con su vehículo de motor ( siempre lo especificaba ) no se enteró hasta que lo aparcó en un pueblo de hermoso aspecto, en una zona del norte de España que no voy a determinar. Como solía hacer, se dirigió rápidamente al bar más cercano, pidió un vino,  unas aceitunas o una berenjena de Almagro y se dedicó a confraternizar con el paisanaje. Al poco, el grupo de los habitués lo aceptó entre los suyos y le pusieron al tanto de la noticia del día:

-¿ No sabe usted que le han dado el Premio Noble a un español?
- ¿ A un español?
-Sí. A Juan Ramos Jiménez. Uno que han dicho que le gustaban mucho los burros.
-¡ Caramba!
-Nosotros nos hemos alegrado muchísimo. Ese premio  no se lo dan a cualquiera. Y hasta lo hemos celebrado y todo.
-¿ Ah, sí?¿ Y cómo lo han celebrado ustedes?
-Pues nos hemos subido al monte y nos hemos comido un burro.




 Mi ahijado, el burrito Betanzos, ya es un señor, pero quiero traerlo aquí en su adorable
 infancia, que tuve el placer de disfrutar gracias a mis amigos burreros, Jordi y Pepe.


Hasta daba besos 
 
                                                          Más guapo y más dulce no podía ser y a Jordi, su propietario, lo tenía prendado

A los quince días ya pastaba hierba junto a su madre, Beli, enana africana

Aunque seguía acudiendo al minibar
Aquí con Pepe